Capítulo 71. Amenaza latente
Victoria se arrodilló enternecida por la actitud del niño y lo miró acariciando sus mejillas sonrosadas.
—Giancarlo, este señor es tu papá y es mi amigo, estoy perfectamente a salvo con él, puedes ir con nuestra amiga Adelina.
El niño no muy convencido se fue con Adelina y Victoria miró a Stefan que aún estaba con la cabeza vuelta un lío.
—Conocí a Lina —murmuró Victoria—. Me contó que la trajiste de Italia…
—Victoria, ella no significó nada para mí, no sabía que ese niño existía y