Si había algo que Victoria en verdad odiaba de su vida a parte de la inminente amenaza de muerte era ese dolor por Michael.
— ¿Por qué tienes que ser tan tonta y seguir sufriendo por un hombre que no te quiere? Eres patética Victoria.
Victoria dio la vuelta en su cama y recordó a Stefan.
—Sus palabras son ciertas, sé de qué es capaz y no me lo esconde, lucha porque me quede a su lado y no por sacarme de su vida, como Michael.
Victoria se sentó en la cama y encendió la luz, era ya de