Capítulo 155. La Sirena canta por última vez
Victoria estaba en la sala de controles, Rebeka la ayudaba a maquillarse, ya que observó que sus manos temblaban.
—Gracias, sospecho que podría sacarme un ojo en vez de maquillármelo.
—No te preocupes, debes estar tranquila, todo saldrá bien —le animó Rebeka.
—No sé qué me pasa, no es ni de cerca lo más difícil que he hecho.
—Estás tan nerviosa porque entran a la acción los dos hombres que amas —musitó Guadalupe mirándola a través del espejo con resentimiento—. Puedes quedarte sin n