Mundo ficciónIniciar sesiónJulie cerró la puerta de la suite con un leve clic y se apoyó contra ella, como si necesitara algo sólido que la sostuviera. El silencio del cuarto la envolvió de inmediato, tan denso como el torbellino de pensamientos que le golpeaban la mente.
Se llevó una mano al pecho. Su corazón latía con fuerza, como si acabara de correr una maratón. Pero no era cansancio físico. Era otra cosa. Algo más profundo. Más inquietante. Adrenalina.La propuesta de Sean seguía r






