En el hangar privado de Nueva York, el jet ya estaba listo. La luz azulada del amanecer apenas comenzaba a marcar el contorno de la pista. Sean ajustaba los últimos detalles del itinerario mientras Luca y Matías revisaban la seguridad del vuelo.
Margot llegó puntual. Traje de viaje sobrio, gafas oscuras, sonrisa medida. Su paso no era apresurado, pero claramente entrenado para llamar atención sin esfuerzo.
Sean se acercó a Luca y Matías en voz baja.
—Ella va en este vuelo. Ya lo sabemos. Per