CAPÍTULO 13. Palabras que perturban.
La luz de la mañana se filtra a través de las cortinas, bañando la habitación con un resplandor tenue. Valentina se despierta, desorientada, siente una ligera presión en su cabeza y la piel aún cálida por lo vivido la noche anterior. Al abrir los ojos, la primera imagen que ve es la de su cuerpo desnudo, cubierto solo por las sábanas revueltas, y al lado, Alejandro, duerme. Su rostro está sereno, pero su postura es arrogante, como si el mundo entero le perteneciera incluso en el sueño.
Un nudo