CAPÍTULO 12. Pasiones desatadas.
Valentina está de pie frente al espejo, observando su reflejo con una mezcla de frustración y agotamiento. El vestido que ha llevado con tanta elegancia durante la cena ahora le parece un peso sobre sus hombros. Con una mano temblorosa, comienza a desabrocharse la cremallera, permitiendo que la tela caiga lentamente de sus hombros. Su piel está caliente, aún cargada con la tensión de la noche, y el aire fresco de la habitación se siente como un alivio, pero no puede quitarse la sensación de inc