Capítulo 89.
«En el apartamento de Lex»
—¿Estás enfermo, Lex? ¿O es que de verdad no tienes ni un gramo de decencia en el cuerpo?—, preguntó Alana, con la voz cargada de rabia que hizo que Lex diera un paso atrás.
La luz de la sala iluminaba la figura de Enmily, que seguía hundida en un sueño sobre el cuero del mueble.
Alana señalaba a la mujer con una mano que temblaba de pura indignación. Lex, que aún tenía el cabello revuelto y la respiración pesada por el encuentro sexual de hacía apenas un rato, trat