Capítulo 110.
Lysander sacó una pistola y sin dudar le apuntó directamente al rostro a Taylor con la intención absoluta de disparar cuando el momento correcto llegara. Solo necesitaba saber lo que quería saber para tomar la decisión de si debía tirar del gatillo o no.
—¡Dispara de una maldita vez, Lysander, porque es la única forma en la que voy a dejar de amar a tu hermana!—, gritó Taylor, sosteniendo la mirada del hombre más poderoso de la ciudad sin que un solo músculo de su rostro flaqueara por el miedo.