Capítulo 109.
—¡Fuego a discreción sobre los flancos, no dejen que se acerquen a los portones!—, ordenó Miller, el líder de los mercenarios, mientras el estruendo de un intercambio de ráfagas cortas rompía el silencio de la madrugada en la mansión Scott.
El enfrentamiento fue breve, una rutina de violencia calculada. Desde la maleza que rodeaba la propiedad, los hombres de Ethan Valardi habían abierto fuego con fusiles de asalto, probando la capacidad de respuesta del nuevo ejército de Lysander. No buscaban