Capítulo 112.
«En la mansión Scott»
—Bienvenida a casa, Sarah. Espero que el aire de la mansión te ayude a terminar de sanar, porque las paredes de esa clínica empezaban a asfixiarme incluso a mí—, dijo Lysander, ayudando a Evangeline a sentarse en el gran sofá de cuero de su despacho privado.
Evangeline esbozó una sonrisa débil, aunque el esfuerzo de moverse le arrancó una mueca de dolor que intentó ocultar tras un suspiro.
Regresar a la mansión Scott se sentía como volver a una fortaleza donde se sentía s