Capítulo 90.
«En el parque de la ciudad»
«Esa misma noche»
—¡No puedo creer que de verdad estemos haciendo esto, Noah!—, exclamó Evangeline con una risa nerviosa, mientras se ajustaba el cinturón de seguridad del convertible que Noah había alquilado para la ocasión.
El viento de la noche le acariciaba el rostro, desordenando suavemente su cabello, pero por primera vez en meses, no sentía el peso de la cadena invisible que la ataba a la mansión Scott.
Noah le dedicó una mirada cargada de una ternura que pa