Capítulo 42.
«Instalaciones de TerraCore»
«Al día siguiente»
En la empresa más importante del país se sentía cada vez que llegaba Lysander Scott. El poderoso magnate se había ganado el respeto de todos sus empleados siendo un verdadero hijo de puta.
Era fácil saber cuando llegaba Lysander al edificio porque se veía como todos corrían a sus puestos de trabajo o buscaban algo que hacer de inmediato.
—Señor Lysander, buenos días—, decían con respeto los ejecutivos inferiores cuando lo veían caminar por el pasillo. Esos empleados bajos que trabajan dentro de un cubículo diminuto.
Lysander no devolvía el saludo. Ni siquiera volteaba a verlos. Eran inferiores para él.
En su caminata por esos pasillos también lo acompañaban sus asistentes y personas encargadas de los aspectos más importantes de la empresa. Él los llamaba “Los arrastrados”.
—Aquí están los balances del último trimestre—, decía un hombre de lentes.
—¿Quiere un café, señor Lysander?—, preguntó una asistente luchando para estar al la