Capítulo 22.
Andrew entró en su despacho privado acompañado de Evangeline. Había sido un día bastante pesado y lleno de sorpresas. Todo un carrusel de emociones.
Fátima también entró detrás de ellos, mientras sostenía una charola con un par de tazas de café recién preparado.
—Ya me enteré de lo que pasó—, dijo Fátima, mientras le entregaba una taza de café a su esposo—, Estoy tan asombrada como tú—, aseguró.
Evangeline extendió su mano, esperando que Fátima le diera una de esas tazas de café, pero solo logró que ella la fulminara con la mirada cargada de odio.
No le quedó otra opción que desviar la mirada en otra dirección para evitar problemas con Fátima.
—No entiendo nada, Fátima. Te juro que todo ésto es muy confuso. Sin embargo, el destino al fin comienza a sonreírnos. Si se demuestra que Ethan saboteó la prueba de fertilidad, podremos devolverle la demanda y quitarle absolutamente todo—, añadió Andrew, y le dió un gran sorbo a la taza.
—Yo lo sabía. Sabía que mi hija no era ninguna mujer