Capítulo 23.
Evangeline hundía sus uñas en la tela de la funda que envolvía la almohada. Era la primera vez en su vida que intentaba algo tan perverso, pero a eso era lo que Andrew la había obligado.
En su desesperación por tomar venganza contra su padre, Evangeline ideó un plan realmente cruel. En realidad, solo quería que Andrew sintiera el dolor que ella sintió cuando murió su padrastro.
—¿Qué estoy haciendo?—, exclamó Evangeline al darse cuenta lo que estaba por hacer—, Yo no soy una asesina...
Miró la máquina de latidos, y el cristal le permitió ver su propio reflejo. Estaba parada frente a una persona inconsciente e indefensa, y estaba por atacarla con una almohada.
—No lo haré—, se dijo a sí misma, bajando los brazos—, No me voy a rebajar al mismo nivel de Andrew. Eso no me haría mejor que él, al contrario, me convertiría en la misma mierda que es mi padre...
Evangeline sonrió, y en el fondo se alegró de saber que su corazón no estaba lleno de maldad. Solamente odiaba a Andrew por todo l