Capítulo 21.
«En el laboratorio más prestigioso de la ciudad»
—¿Qué diablos haces aquí? ¿Cómo entraste?—, reclamó el director Ramírez, cuando Evany abrió la puerta y entró en su oficina de forma imprevista.
—¿No recuerdas que me enseñaste a entrar sin que nadie me viera? ¿No recuerdas que siempre teníamos sexo en ésta maldita oficina?—, exclamó Evany, totalmente enojada, y arrasando con todo lo que Ramirez tenía sobre el escritorio, y arrojándolo al piso con sus manos.
—¿Qué diablos haces aquí, Evany? ¡En cualquier momento vendrán para investigar acerca de la irregularidad de los resultados!
—Justamente por eso es que estoy aquí...—, respondió Evany—, ¿Qué mierda hiciste? ¿Por qué esa maldita prueba no dice lo que habíamos acordado que diría?—, reclamó.
Ramírez se levantó y caminó hacia la puerta.
—No puedes estar aquí. Debes irte ahora mismo—, exigió Ramírez, señalando la puerta.
—No pienso irme de aquí hasta que me des una maldita explicación... ¿por qué lo hiciste? ¿por qué no alteraste