Elena se apartó de Liam, aún con el sabor de su piel y el eco de sus caricias recorriendo su cuerpo. La brisa del bosque arrastraba el aroma de las hojas mojadas, mezclándose con el de ellos dos.
Liam intentó sujetar la mano de Elena una vez más, pero ella retrocedió con un susurro apremiante. —No puedo quedarme más tiempo. Si alguien sospecha... —dijo Elena, con una mezcla de nostalgia y precaución en su voz.
Liam asintió, sus ojos dorados cargados de emociones que no podía expresar. —Ten cui