Nathaniel reprodujo el mensaje con el ceño fruncido, el tono desesperado de Liam capturando su atención al instante. Las palabras “traición” y “Elena” resonaron como un eco en su mente, encendiendo una chispa de curiosidad y desconfianza. Sin dudar, se puso en marcha hacia el claro del bosque, decidido a descubrir lo que Liam tenía que decirle.
Al llegar, Nathaniel encontró a Liam esperando, con las manos en los bolsillos y la expresión tensa. La luna proyectaba sombras inquietantes a través