Mi mente es un caos. Hay demasiadas cosas pasando al mismo tiempo, demasiados pensamientos que chocan entre sí. Pero, por más que intento enfocarme, la única imagen que se repite en mi cabeza es la de Tom, inconsciente, con el rostro destrozado por los golpes. No pude hacer nada por él. Ni siquiera llegué a tiempo para evitarlo.
Damon me sacó del departamento sin darme opción, me hizo subir al auto, y aquí estoy ahora, sentada a su lado, mientras la ciudad pasa fugazmente a través de la ventani