Jueves por la noche. Dos días antes de la entrada al edificio Larraín.
León, Bruno y yo reunidos en el estudio, con mapas del edificio esparcidos sobre la mesa. Planes y contingencias.
—El empleado de mantenimiento nos da acceso a las 6 AM del sábado —explicó León—. El edificio estará mayormente vacío. Solo seguridad mínima de fin de semana.
—¿Cómo entramos sin activar alarmas? —preguntó Bruno.
—El empleado desactiva sistema de ese piso específicamente. Mantenimiento de rutina según registros.