Sara propuso El Callejón.
Me mandó mensaje un viernes por la mañana que decía simplemente necesito verte. El Callejón. Sábado a las 7. Sin León. Sin bebé. Solo nosotras.
Le respondí ahí estaré sin preguntar nada más porque conocía ese tono. Era el tono de Sara cuando tenía algo importante que decir y necesitaba el contexto correcto para decirlo.
El Callejón seguía igual.
Eso era lo mejor y lo más raro de ese lugar. El mundo afuera había cambiado completamente en tres años y El Callejón seguía c