Cuatro años después.
No lo planeé así. Simplemente un martes de marzo me senté en la terraza con el café y me di cuenta de que habían pasado siete años desde aquella noche en el estacionamiento y que ya no podía recordar exactamente cómo se sentía ser la persona que estaba parada ahí descalza.
Eso me pareció importante.
Importante de la forma en que son importantes las cosas que no duelen cuando las tocas. Que simplemente están ahí, como cicatriz vieja que ya no molesta pero que cuenta una hist