Lunes. De vuelta en Santiago Capital después de un fin de semana intenso investigando.
Intenté enfocarme en el trabajo. Revisar análisis de riesgo para proyecto nuevo. Reunión con mi equipo. Cosas normales.
Pero mi mente seguía volviendo a lo del domingo. A León rechazándome. A las copias escondidas en edificio Larraín. Al informante desaparecido.
—¿Estás bien? —preguntó Daniela en reunión de medio día—. Te ves distraída.
—Estoy bien. Solo cansada del fin de semana.
—¿Hiciste algo interesante?