Domingo por la mañana. Desperté a las 8 AM con plan claro.
Necesitaba hablar con mi madre otra vez. Presionarla sobre dónde escondió las copias originales de mi padre.
Bajé a desayunar. León ya estaba en la cocina con café y laptop.
—Buenos días.
—Buenos días. ¿Dormiste bien?
—Más o menos. ¿Tú?
—Estuve trabajando hasta tarde analizando las fotos de documentos.
—¿Encontraste algo?
—Patrones. Empresas fantasma que aparecen en los documentos de tu padre siguen existiendo. Algunas con los mismos no