Viernes por la noche, final de primera semana de entrevistas, llegué a casa completamente exhausta después de haber conocido a cuarenta estudiantes en cinco días, cada historia más conmovedora que la anterior.
León estaba en sala revisando documentos de trabajo cuando entré.
—¿Cómo estuvo el último día?
—Agotador, entrevistamos a chica que cuida a sus tres hermanos menores porque su madre trabaja doble turno, mantiene promedio seis coma cinco mientras cocina, limpia y ayuda con tareas.
—¿Pasa a