Capítulo sesenta y tres. El ordeño de Zarina
Donna
El olor a paja fresca y a cuero limpio inunda el lugar mientras observo muerta de nervios desde la entrada del cobertizo. En el centro del corral de ordeño está Zarina, la vaca más vieja, enorme y malhumorada de todo el rancho. Es una leyenda negra aquí; le ha metido unas patadas inolvidables a Benny y nadie en su sano juicio quiere acercarse a ordeñarla cuando amanece de mal genio. Y justo ahora, está bufando, moviendo la cola con brusquedad y golpeando el suelo con una de sus patas tras