Capítulo noventa y dos. Una salida para despistar
Donna
—¿Una propuesta? —asiento a Vera mirando a Jake que deja el tenedor a medio camino de su boca.
—Así es —le digo mirándola de frente —. Y tú me acompañarás, Vera —abre los ojos y poco a poco muestra una sonrisa de pura maldad en los labios.
—Claro que si —le devuelvo la misma sonrisa para que sepa ella que va a ser mi cómplice en esto —. Sabes que te apoyaré en lo que sea —dice mirándome a los ojos, preguntándome mil cosas sin parar de sonreír.
—Entonces creo que te invitaré a salir de co