Natalia
Estaba muy desconcertada. Me encontraba en la habitación con el doctor, quien me había explicado que había sufrido un accidente y que había estado en coma durante varios meses. Me explico más detalladamente lo que me comento Álvaro.
Salí de mis pensamientos cuando me di cuenta de que una mujer hermosa entraba y me saludaba con un fuerte abrazo. Yo no tenía idea de quién era ella.
—¿Quién es usted, señora? —pregunté, tratando de disimular mi incomodidad.
Ella sonrió con calidez y