No entendía por completo lo que estaba pasando, tenía muchas dudas.
—La llevaremos a casa, no podemos dejarla aquí, Leandro, lo sabes.
—¿Qué quieres decir?
—Que el enfermero y esa doctora no me gustan para nada. Les diste cinco días y ya ha pasado más de un mes. Algo no cuadra.
¿Un mes? ¿Ya había pasado un mes en esta especie de trance? No entendía por qué mi supuesta hermana estaba hablando con un tal Leandro. Mi cabeza daba vueltas, no recordaba a nadie.
—Pero ellos son los que saben, ¿o no?