¿Reconoces esta trampa?
Corrí lo más rápido que pude con Lorenzo y Leandro; debía advertirles que esa mujer no era Agnese. Cuando llegué, Lorenzo tenía las manos apoyadas en sus piernas mientras miraba hacia el suelo. Golpeé fuertemente la puerta y entré a la habitación abruptamente.
Leandro estaba mirando fijamente a la mujer en la cama, con una expresión facial difícil de descifrar. Me acerqué a un lado de la camilla, mirando a la mujer al igual que Leandro. No sabía quién podía ser tan cruel