Lucía le miró en silencio, con las cejas ligeramente fruncidas y un par de ojos grandes y hermosos llenos de emociones complicadas.
Ella tampoco deseaba que fuera verdad.
Pero la amabilidad de Huntley era inusual.
Lucía se mordió el labio, con cara oscura.
Polo se apresuró a acercarse y sonrió.
Lo miró y lo apartó suavemente de sí a cierta distancia.
—Creo que ... que los sentimientos de Huntley por ti no son normales.
—¿Qué? —Los oídos de Polo zumbaron y se congelaron durante mucho tiempo—. Luc