Huntley se sintió nervioso, en sus ojos escondía algo complejo, y después de mucho tiempo solo dijo: —Lo siento.
—¿Lo siento? —Polo levantó las cejas, dijo seriamente, —¡No necesito tu disculpa, sólo quiero saber la verdad del asunto!
—Hoy es mi boda, quería darle a mi mujer un recuerdo maravilloso, pero no esperaba que ocurriera esto, ¡mi hijo casi se lesiona!.
—Lo siento, lo siento mucho... — Huntley estaba muy triste, pero ahora sólo podía pedir disculpas una tras otra.
Era un asunto de secre