Capítulo 846
—Su Alteza ...

La criada cambió instantáneamente de expresión.

—Su Alteza no sea impulsiva, su majestad ha tenido órdenes de que nadie pueda verla...

—¿Qué, ahora mi palabra no significa nada para ti?—. Las cejas de Hera se alzaron: —¡Si te digo que te vayas, vete!

La ciada no tuvo más remedio que dirigirse al palacio oeste.

Hera estaba en el balcón, mirando fríamente la animada boda en la distancia.

Su boca se curvó con una sonrisa viciosa.

...

Tras dar las gracias a las dos bordadoras, Soledad
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP