Samuel Baro sintió cómo su corazón dio un vuelco que ya no pudo controlar.
El rostro claro y sereno de Valentina Alonso tenía algo mágico, sus ojos parecían abrir un mundo misterioso que lo atraía a explorar.
Quedó absorto, y de repente, todo a su alrededor se volvió silencioso, como si toda la luz del mundo se concentrara en ella.
De repente, una ráfaga de viento frío sopló y Valentina Alonso tosió varias veces.
Fue entonces cuando Samuel volvió en sí y se quitó la chaqueta para cubrirla.
—No e