—¿Quieres saber cuándo fue la primera vez que te vi? —preguntó el hombre con voz baja.
No le respondió. Se limitó a mirarlo sin entender qué pretendía.
—Mis padres discutían como siempre —empezó, sentándose a su lado en la cama, pero manteniendo la distancia, lo cual le agradeció—. Era un día como cualquier otro. Lena gritaba, mi padre golpeaba la mesa y yo... yo solo quería salir de ahí. Tomé mi pelota y me fui al patio trasero. Tenía doce años. Estaba solo, como siempre. Nunca tuve muchos am