Zoe no dijo nada después de eso.
No hacía falta.
Algunas ideas, cuando alcanzan cierto nivel de precisión, no necesitan ser reforzadas con más palabras. De hecho, insistir en ellas suele tener el efecto contrario, como si repetirlas las volviera menos claras, menos exactas, más vulnerables a interpretaciones que no estaban ahí en un principio.
Nos quedamos en silencio, observando.
Pero ya no era el mismo tipo de observación.
Hasta ese momento, mirar el campus había sido un ejercicio casi analít