El campus se sentía diferente esa tarde, como si el aire hubiera adquirido una densidad que no se percibía antes. Cada paso sobre los senderos crujía de manera precisa, como si los ecos de la tensión acumulada pudieran resonar bajo nuestros pies, y la luz del sol descendente teñía de naranja las hojas de los árboles, acentuando cada gesto, cada microdecisión, cada pausa contenida en las conversaciones de los grupos dispersos. Zoe caminaba a mi lado, sus ojos recorriendo cada movimiento, cada in