Capítulo 162 – Renacimiento Zoe despierta.
Desperté otra vez más tarde, cuando la luz había cambiado de ángulo y el silencio ya no era de vigilia, sino de continuidad, ese tipo de quietud que no espera nada y por eso resulta más honesta. Esta vez no me sorprendió estar consciente. No hubo sacudida interna ni reconstrucción acelerada de identidad, ningún inventario automático de funciones activas. Abrí los ojos y supe quién era sin necesidad de comprobarlo, sin preguntas de verificación ni capas de seguridad. La certeza no venía de un ar