No fue necesario buscarlo porque prácticamente nos encontró a nosotros, como si el propio sistema hubiera decidido condensar toda la presión acumulada en un solo punto visible, y mientras avanzábamos por el sendero principal donde las luces dibujaban franjas irregulares sobre el suelo húmedo, el murmullo habitual del campus comenzó a fragmentarse en tonos más altos, más definidos, menos contenidos, hasta que una voz se impuso sobre las demás con una claridad que no dejaba espacio para la interp