**CAMILA**
El viento entra por la ventana y trae olor a mar. Ese aroma salado y húmedo se mezcla con algo dulce, casi imperceptible… como si la brisa intentara engañarme, hacerme creer que todo está bien.
Por un instante, creo que estoy soñando, y no quiero despertar porque aún estoy en esa habitación fría donde me encerraron anoche. Puedo sentir el peso del vestido de novia pegado a mi piel, el roce áspero de las cuerdas marcándome las muñecas. Pero cuando abro los ojos, la realidad cambia de