**ÁNGELA**
La mañana cae sobre la isla como un suspiro cansado.
El cielo todavía tiene ese tono gris que deja la tormenta después del caos, y el aire huele a sal, a humo y a pérdida. Camino despacio, sorteando restos de madera, casquillos, pedazos de un pasado que ya no existe. Mis botas se hunden en la arena húmeda, y cada paso suena como un eco en un cementerio.
Frente a mí, el mar respira con fuerza. Las olas arrastran fragmentos ennegrecidos, como si el océano intentara tragarse todo lo que