102. Sospechas
Nuria
La cocina de la mansión estaba un caos organizado, llena de aromas, risas ahogadas y pasos rápidos cruzando el piso pulido. Las ollas burbujeaban, las bandejas iban y venían, y Teodora daba órdenes con la naturalidad de quien llevaba siglos haciéndolo.
En medio de todo eso… Jenna.
Sentada en la esquina de la encimera con un cuchillo de verduras en una mano y una manzana en la otra (que claramente era solo una excusa para estar allí), hablaba más de lo que cortaba. Pero yo la conocía lo su