Mundo ficciónIniciar sesiónMi corazón latía con fuerza, a punto de estallar, y el temblor en mi cuerpo era inevitable. Quería abrazarlo, cerrar la distancia entre nosotros, pero sabía que no podía, que no debía.
Las palabras de Isella y de mi madre hacían eco en mi cabeza, y retrocedí un paso, como si una fuerza invisible me alejara de él.Dante hizo un movimiento leve, como para detenerme; sus labios se entreabrieron para decir algo, pero el sonido se ahogó en el aire. Se quedó quieto, rete






