En los Estados Unidos, en una habitación cualquiera pero equipada con todo lo necesario para intervenir a un cristiano, un doctor mal atendía a Cristian, la necesitaban viva, se les había pasado la mano y la habían herido, estaban haciendo todo lo posible para que no muriese, por qué sin ella no conseguirían nada más que tener a los mafiosos Ferragamo y a los mafiosos rusos pisándoles los talones y dándoles cacería hasta matarlos
Las horas pasaban y no lograban saber aún quién tenía a Cristian,