Las miradas de la joven Alfa y el atractivo delta no podían apartarse la una de la otra
— ¿Cómo.... cómo llegaste aquí? esta es la mansión de la manada de los Ferragamo
— Lo sé, ya he estado aquí antes, esperé tanto por este día, el día en el que te volviera a ver de nuevo
— ¿Qué dices? ¿es que acaso ya me conocías? ¿desde cuándo? ¿por qué no viniste antes?
— Te conozco desde el día en que naciste, arrebatarte de los brazos de tu padre y reclamarte como mía casi me cuesta la vida, tu padre me