El Alfa Adriano y Cristian empujaron en sus manos el trajecito azul marino su su pequeño cachorro Andreas, era tan imposible de creer que a su corta edad se haya podido transformar en un lobo
Adriano llama a los demás Alfas y a mis hermanas, esto lo tienen que ver con sus propios ojos
El Alfa asintió y se preparó para dar un aullido de llamado para sus hermanos, ellos de inmediato lo identificaron, desde donde se encontraban salieron corriendo con sus lunas a la sala de juegos, ellos creían que