En un lujoso restaurante un atractivo pero callado hombre de hermosos y peligrosos ojos esmeralda esperaba con ansias a su luna, ambos habían estado demasiado ocupados dirigiendo el negocio familiar, sus respectivos hermanos estaban en líos bastante fuertes y a ellos les había tocado estar al frente
Una hermosa mafiosa bajaba de su deportivo plateado, vestida en unos pantalones ajustados negros, unas costosas botas a las rodillas, una blusa holgada y un saco hasta los muslos abotonados llegaba