La mano de Caelus se extendió frente mi para ayudarme a bajar del auto, la acepté y al salir el aire frío de la noche hizo que la piel se me pusiese de gallina.
A mi alrededor los demás Snow también bajaban de sus autos todos con sus antifaces y sus trajes negros. Llevé mi mirada a los relojes con diamantes en sus manos y sonreí. Había sido idea de Felis que todos ellos llevasen esos relojes, así podía identificarlos fácilmente en la fiesta si en algún momento me alejaba de ellos —cosa que reca