Mundo ficciónIniciar sesiónEl Gran Salón de Baile había sido transformado en un laberinto de espejos que reflejaban infinitamente las máscaras doradas y plateadas de los invitados, creando la ilusión de que el palacio albergaba a miles de almas en lugar de los trescientos cortesanos que se movían entre las columnas como fantasmas elegantes. Isabella había insistido en que fuera un baile de máscaras, y ahora, observando desde la galería superior como







