Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa Torre de los Susurros había sido nombrada así por las corrientes de aire que atravesaban sus ventanas góticas, creando sonidos que los antiguos reyes interpretaban como voces del más allá. Isabella había subido los doscientos escalones de piedra gastada no por superstición, sino porque era el único lugar en todo el palacio donde podía estar segura de que nadie la seguiría. Las rodillas le temblaban tanto po







